domingo, 1 de febrero de 2015

Instrucciones Militares Del Canto

Instrucciones Militares de Estanislao Del Canto

Estanislao Del Canto, al recibir el 01 de febrero de 1882, el mando de la división, recibe además el mismo día instrucciones civiles e instrucciones militares.

Instrucciones militares para el jefe de la división estacionada en la línea de Tarma, Jauja, Huancayo y otros puntos del Perú.

Con el objeto de dar cima a la completa dispersión del ejército del Coronel Cáceres, el señor jefe ha dispuesto se organice una división compuesta del batallón 2° de línea, Lautaro y Chacabuco, doce piezas de artillería de montaña, doscientos cincuenta carabineros, una ambulancia completa con cien camas, parque y bagajes y más setecientos caballos para el paso de la cordillera.

Estas tropas serán mandadas por el jefe de Estado Mayor General Coronel don José Francisco Cana o en su defecto por el señor Coronel graduado don Estanislao del Canto.

Para lograr el fin de la expedición, es necesario que US. cuide mucho de la unión y buen orden en que deben marchar las tropas, de la seguridad de los campamentos, de la vigilancia constante del enemigo, elegir posiciones ventajosas frente de él y no empeñar combate con las fuerzas cansadas o sin comer. 
Puede ser que US. no tenga que combatir con un enemigo a campo raso, pero es imposible de que se valgan de la naturaleza del terreno o de otras ventajas sorpresivas; es necesario prevenirse constantemente de estos contratiempos marchando con la mayor precaución, no pasar un desfiladero ni punto defendible sin haber sido él antes perfectamente reconocido.

Recomiendo a US. el cuidado con la alimentación y alojamiento de sus tropas. US. comprenderá que la dominación de esos territorios está en gran parte subordinada a la buena salud de la tropa; las enfermedades nos han causado de ordinario más bajas que los peligros de las batallas; esta es pues, una poderosa razón para recabar de US. la preferente atención sobre el particular.

Si el Coronel Cáceres emprendiera su retirada de Tarma a Jauja u otro punto semejante en distancia, lo perseguirá US. hasta concluir completamente con sus fuerzas.

Si US. considera que un solo cuerpo puede garantir la seguridad de las poblaciones de Tarma,Jauja y Junín, dividirá US. en tres secciones sus tropas, debiendo tener cada sección un número proporcional de las tres armas. Después de dispersadas las fuerzas enemigas y si necesita refuerzo, lo pedirá US. teniendo cuidado de mantenerse en constante comunicación con este Cuartel General valiéndose para ello de correos de indígenas suficientemente pagados, o de soldados de caballería bien montados, y nunca uno solo, .siempre dos o tres, pues debe considerarse siempre en territorio enemigo y expuesto a ser atacado.
Cualquiera hostilidad en contra de nuestros soldados será pronta y severamente castigada.

En cualquier choque que tenga con tropas enemigas, considerará a éstas como fuerzas irregulares o montoneras, y por consiguiente, sin derecho a las reglas establecidas entre beligerantes.

Cuidará con esmero de que las tropas no cometan depredaciones en los campos ni ciudades particularmente en las propiedades neutrales.

Cualquiera de estos actos los castigará US. con rigor; teniendo en vista nuestra Ordenanza General del Ejército.

Tan pronto como una parte de sus tropas hubiera pasado la cordillera, destacará una fuerza de caballería e infantería a posesionarse del fuerte de la Oroya, punto importante para la prosecución de su marcha, dejando en él una guarnición importante para la seguridad de sus comunicaciones.

Cada vez que tenga necesidad de destacar alguna parte de sus tropas o de dejarlas de guarnición en algún punto, les dará US. sus instrucciones por escrito para evitar malas inteligencias y hacer los cargos a que pudiera haber lugar. La buena administración de los lugares donde tengan que estacionarse las tropas de su mando, es uno de los más importantes deberes que tiene a su cargo; en consecuencia, cuidará US. con esmero que los habitantes sean considerados y atendidos con toda justicia, que sus propiedades y vidas sean bien resguardadas, castigando severamente las faltas que sus tropas cometan contra ciudadanos indefensos; deberá tratar de atraerse la voluntad de los pobladores, infundirles la confianza de que nuestra presencia no es de hostilidad contra ellos, sino mas bien un resguardo de sus personas e intereses. 

Acompañará a US. una sección de la Comisaría para que lleve la contabilidad de las cantidades que perciba por cualquier motivo. Ninguna suma será administrada por otra autoridad que por la de esta oficina, quedando US. responsable del más insignificante de los capitales que reciba, a fín de que a la vuelta a esta capital se rinda cuenta instruida de todo, completamente autorizado. 

Sólo US. o sus comisionados tendrán derecho a imponer contribuciones, y esto con todas las restricciones consiguientes, para no atraerse la mala voluntad de los habitantes; pues conviene no apurar ni hostilizar las poblaciones con cupos u otros gravámenes que puedan atraerle su hostilidad. Se limitará US. a hacer que las poblaciones sean las que mantengan al Ejercito en su alimentación.

Nombrará US. un empleado de la Comisaría para que perciba los artículos necesarios para el consumo de la tropa, quien deberá llevar la correspondiente cuenta, y en defecto de este empleado puede serlo la persona que US. diga o uno de la Intendencia General del Ejercito.
-Dios guarde a US.
José Francisco Gana".
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El texto de los documentos fueron copiados de las "Memorias Militares" de Estanislao del Canto.

Saludos
Jonatan Saona

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