jueves, 5 de enero de 2012

Parte de Toro H

REGIMIENTO CHACABUCO

A bordo del transporte Itata, enero 20 de 1881.
Señor:

Tengo el honor de pasar a dar cuenta a V.S. de la parte que cupo al regimiento de mi mando en la jornada del 13 del presente.

A las 3 A.M., en cumplimiento de órdenes de V.S., el regimiento se desplegó en batalla en la forma siguiente: el 2º Batallón a la izquierda del 2º Batallón del 4º de Línea, y el 1º en la misma situación del 1º de aquel, emprendiendo así una marcha que duró dos y media horas más o menos.


Al aproximarnos a las posiciones del enemigo, éste rompió un fuego nutridísimo de fusilería, ametralladora y artillería. Mi tropa avanzó desplegada en guerrilla en la situación expresada, sin contestar los fuegos contrarios durante algún tiempo, hasta hallarse en posición de emprender el ataque, el que ejecutó simultáneamente con el 4º. A pesar de la gran fidicultad que ofrecía la calidad arenosa y pesada del terreno para el camino ascendente, y del mortífero fuego que nos hacía el enemigo estando detrás de excelentes trincheras, las alturas fueron tomadas en cuarenta minutos próximamente, lllegando a ellas en los momentos en que aclaraba el día.

Al abandonar el enemigo estas posiciones, se replegó a su derecha sobre las trincheras y obras de defensa que tenía en adecuada combinaciónsobre todas las alturas de los cerrillos que se unen con Chorrillos; pero fue atacado vigorosamente en sus nuevos parapetos por ambos regimientos, los cuales, de consuno, desalojaron al enemigo sucesivamente en todas sus posiciones. Al atacarlo en la tercera de ella, fui herido; más, creyendo mi herida de poca consecuencia, continué en mi puesto como hasta las 7.30 A.M., hora en que me retiré por haber muerto mi caballoy herídomeun segundo que monté. Entregué entonces el mando al señor teniente coronel B. Zañartu, quien fue también herido mortalmente tres cuartos de hora después, quedando por este motivo a cargo del regimiento el sargento mayor señor Quintavalla, hasta el término de la jornada.

Siete trincheras fueron tomadas sucesivamente al enemigo hasta llegar al cerro llamado de la Calavera, donde fuimos rechazados en razón del corto número de los nuestros y de que las baterías de montaña de los señores capitanes Errázuriz y Fontecillatuvieron que suspender sus fuegos a causa de haberse agotado sus municiones. Las expresadas baterías protegían de una manera eficaz la marcha de la tropa, sosteniendo constantemente el fuego contra el fuerte extremo del cerro de Chorrillos; pero, una vez que éste no tuvo ya que contestarles, concentró todos sus fuegos de artillería y ametralladoras sobre nuestra infantería, al mismo tiempo que la enemiga coronaba las alturas en cuádruplo número, tomándonos por el flanco.

Fuimos, pues, rechazados, pero sólo por un momento, de la posición que ocupábamos; más V.S. y el señor Jefe de Estado Mayor de la 1ª División, reorganizaron el ataque para no detenerse sino en las alturas del Salto del Fraile.

Durante el combate tuvimos 19 bajas de oficiales, muchos de los cuales cayeron en las últimas trincheras.

Me permito recomendar a V.S. la brillante conducta de los señores oficiales, conducta de que es una prueba evidente el número de bajas de que he hecho referencia. Los señores capitanes Otto Moltke, José F. Lira, Arturo Salcedo, Luis Sarratea y José F.Concha, son dignos de una mención especial de honor, lo mismo que los tenientes Pedro Fierro y Víctor Luco, y subtenientes Onofre Montt, E. Prenafeta, Ricardo Soffia, Arturo Echeverría, Waldo Villarroel y Carlos Cortés, quienes no abandonaron un solo instante su puesto hasta la toma del último reducto.

Merecen una mención muy especial mis ayudantes, tenientes Marcos Serrano y Carrera, y subteniennte Pérez Canto, por su valor y actividad, y particularmente el segundo por su serenidad y admirable valor a toda prueba.

En cuanto al regimiento en general, creo un deber manifestar a V.S. que, en mi convicción, él ha cumplido dignamente con su deber.

Entraron en el combate 914 individuos, incluso 35 oficiales; y a la lista de tarde, el día de la batalla, la fuerza presente era de 577 hombres, faltando, por consiguiente, 356 hombres, y 19 entre jefes y oficiales muertos y heridos.

Dios guarde a V.S.

D. DE TORO HERRERA

Al señor Coronel Jefe de la 2ª Brigada de la 1ª División.
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Saludos
Jonatan Saona

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